Una semana más o menos. Después de la corta semana anterior, esta ha vuelto la normalidad (o casi).
El día más cargado de acontecimientos de toda la semana fue el martes, en el que convivió una huelga de alumnos con una etapa más de la modernización del instituto.
Como decía, el martes los alumnos hicieron huelga. Aunque ni ellos mismos sabían muy bien los motivos. Como suele suceder en estos casos, el día anterior fue un poco ajetreado: los alumnos preguntaban y se preguntaban si debían acudir a la huelga o no. Cuando me interesé por los motivos de la movilización, apenas un puñado de alumnos supo dar algún motivo, alguno tan peregrino como es que han puesto un cartel en un pasillo. Cosas veredes, Sancho, como dirían en El Quijote.




