Bienvenidos a otra nuestra entrega de esta historia.
Hemos recibido un mes nuevo (octubre). Aunque es un dato que debiera ser conocido por todos, algunos todavía no se han enterado. En particular, el encargao de darle al botón del otoño anda este año un poco más vago de la cuenta (o quizás esté demasiado ocupado o lo mismo anda en pleno proceso de estrés postvacacional) y todavía no ha hecho su trabajo.
Claro que igual ha sido porque se ha quedado totalmente traspuesto mirando al cielo para ver si se repite lo del eclipse. Hablando del eclipse del lunes, aproveché la coyuntura para romper la monotonía de las clases e incluso decidí conceder el régimen abierto a un grupo de alumnos ... Lo que quiero decir (que alguien apague las alarmas) es que a un grupo de 2º de ESO con el que tenía clase a la hora del eclipse los llevé al patio para que lo vieran, por supuesto, con las preceptivas gafas para que no sufriesen daños. Está bien eso de dar un toque de exotismo a las clases de vez en cuando.




