Dos meses en un post

Tras las merecidas vacaciones de agosto y el frenético inicio de curso, vuelvo a mi cita para contaros en titulares las ocho últimas semanas.

Agosto ha sido un mes de descanso, con un paréntesis para la feria de Azuaga y unos días de relax en Granada. A finales de mes hicimos el primer intento de firmar las escrituras del terreno, pero sin éxito.

Septiembre comenzó con tremenda carga de trabajo. La organización de un curso es bastante compleja, en particular la confección de horarios y las pequeñas cosas del día a día como listas de alumnos por optativas, aulas, guardias, etc. En medio de esta vorágine ocurrió el segundo intento de firmar el terreno, con tan poco éxito como la primera.

Esta última semana ha sido algo así como una montaña rusa emocional: el miércoles, por fin, firmamos ante notario la compra de la parcela y la constitución de la hipoteca (unos kilómetros más allá, mi hermana conseguía un trabajo mejor). El jueves llegó un monitor nuevo para el PC de sobremesa, que estaba necesitando desde hace un par de años. El viernes me probé el traje para la boda y luego fui a acompañar a Víctor, que acababa de perder a su hermano. La vida es injusta. Como dijo alguien en el tanatorio "debería estar prohibido morir antes de los 65". Ayer estuve en el entierro de Jesús por la mañana y hoy he visto a Alonso ganar de nuevo.

Ahora me dedicaré a buscar un portátil nuevo, que ya me va haciendo falta. Ya os contaré.