Ágora

Previously on blog...

Hace un par de semanas os contaba cómo a veces las cosas funcionan y la sensación de bienestar receloso que se siente cuando ocurre. Hoy tengo que deciros que la conexión a Internet de casa sigue funcionando bien, como de costumbre. Pero la pregunta es ... ¿por qué no hubo actualización la semana pasada?

Pues porque el domingo pasado (los domingos es cuando suelo escribir esta crónica) estaba ya agotado de escribir la memoria de la documentación para el proyecto Ágora (agora os cuento de qué va) y estaba un poco hasta las narices, así que decidí tomarme un descanso. Total, que ahí tenéis la explicación.

Esto del Ágora arrancó en 2006 (el curso que volví al Instituto). Allá por marzo o abril pedimos participar en un proyecto para convertir a los profesores en creadores de material didáctico en formato electrónico (prometo que esto se irá aclarando). ¿Por qué participamos? Por el interés, por supuesto. La dotación del proyecto para el Centro (cámara de fotos, cámara de vídeo, tableta, etc.) nos parecía interesante.

Nos lo aprobaron y a finales del curso estuve dos semanas en Mérida con un curso intensivo de tratamiento digital de medios. Vamos, que aprendimos cosas como retoque fotográfico, edición de sonido y de vídeo, herramientas de autor y varias cosas más.

El curso pasado montamos, en colaboración con el C.P.R. de Azuaga, un curso de formación en el que se impartió un curso parecido al mencionado, pero para todos los profesores que quisieron apuntarse (unos 15, creo recordar), pero más espaciado, ya que que duró de octubre a mayo.

Este año hemos vuelto a colaborar con el C.P.R. para montar un grupo de trabajo, que ha contado con la participación de 20 profesores, y en el que hemos empleado tanto la dotación recibida (cámaras, etc.) como los conocimientos adquiridos para elaborar Unidades Didácticas Interactivas sobre alimentación y nutrición, cambio climático y la invasión cultural norteamericana que estamos sufriendo.

Y el pasado fin de semana estuve escribiendo la memoria final de este proyecto que, Dios menguante (como dirían los de Gomaespuma) termina mañana, 19 de mayo.

La semana que viene os sigo contando. No puedo prometeros que vuelva más sabio, pero seguro que volveré más viejo, porque mañana cumplo años.

Saludos y pasad una buena semana.

Y como se fue, vino

Previously on blog...

La semana pasada contaba el nuevo impulso que le había dado al GPS y al móvil con la adquisición de una tarjeta de memoria. Esta semana voy a relatar el truque que he hecho en casa para cambiar dos cacharros por uno y triplicar la velocidad de la conexión a Internet.

El domingo pasado, a eso de las 13:30 horas, me quedo sin Internet en casa. Era previsible, puesto que un par de semanas atrás había solicitado el , que me ofrecía 1 año de ADSL a 3 Mb/s a cuotas de 26,20€ al mes (+IVA).

Como suele pasar en estos casos, me armé de paciencia, pensando que, como otras veces, me esperaría el infierno de mucho tiempo de espera, llamadas al servicio técnico, a atención al cliente, al defensor del pueblo y, en caso de extrema gravedad, incluso a Chuck Norris para intentar volver a tener conexión a Internet.

El lunes a mediodía llega un paquete a casa con el router ADSL y llaman por teléfono diciendo que ya hay ADSL. Cuando llego a casa del trabajo, más o menos a las 20:30, pongo el router y ¡funciona! Hice distintas comprobaciones, pruebas y cambié la configuración del router para asegurarlo un poco más, y seguía funcionando. Estas cosas pasan pocas veces, pero sientan bien. Esto me hace cuestionarme si debería o no estar acostumbrado a que las cosas no funcionen y sentir alegría cuando todo marche correctamente.

La parte oscura es que hay un par de cacharros que ya no necesito. Uno de ellos es un router ADSL de Orange, al que difícilmente voy a encontrar solución. Luego está el punto de acceso inalámbrico, que he cedido amablemente a un amigo que ha cambiado de conexión a Internet y se había quedado sin router inalámbrico.

Lo mejor de la semana ha sido que hemos tenido puente. Lo hemos aprovechando pasando el jueves y el viernes en Granada y el sábado en Badajoz, para conocer al heredelo de la familia de la Coba Guisado.

Feliz semana y hasta dentro de unos días.

Reestreno de cacharreo

Previously on blog ...

Hablaba la semana pasada sobre el extraño y desafortunado nombre de una tienda de ropa (Desconectado). Mucho he reflexionado esta semana sobre este asunto (en realidad, no es que haya pensado demasiado, pero siempre queda bien decir esto) y he pensado en cómo se debe sentir un cacharro al ver acercarse la hora de la desconexión definitiva.

Es por ello, oye (vaya mi homenaje a los grades Martes y Trece) que he decidido dar nuevos bríos a un par de cacharros que me acompañan, como son el móvil y en GPS. Por cierto, y hablando de algo que no viene a cuento, hoy la revista dominical del periódico hablaba de los metrosexuales, tecnosexuales, retrosexuales, ¿para cuándo el frikisexual? ¿sería Enjuto Mojamuto (homenaje a los Chanantes) el modelo a seguir?

Voy a lo que voy, que me disperso. Esta semana he puesto en funcionamiento un par de tarjetas de memoria para, Dios menguante (según decían los de Gomaespuma), dar unos pocos más de años de vida útil a estos dos cacharros.

Al GPS le ha tocado una tarjeta de memoria SD de 2 GiB, para poder cargarles los mapas de toda Europa, porque la tarjeta que traía sólo daba para España y Portugal. Así que ya podemos planificar viajes por el continente. Porque de momento ese es el uso que le he estado dando: planificar cuántas horas tardaría, por ejemplo, en llegar a Glasgow (según el TomTom 28, pero siempre tira por lo alto).

El móvil ha salido ganando, porque le he puesto una tarjeta MicroSD de 8 GiB, en el que iré cargando poco a poco los mapas de los principales países de Europa y los más cercanos de África. Además, voy a usarlo como llavero USB para almacenar las cosas del día a día.

Lo que me interesa contar de todo esto es la sensación de que vuelvo a estrenar tanto GPS como móvil. Es un poco extraño, pero esta mañana me ha dado por limpiarlos y esta tarde parece que los llevo de estreno. En una sociedad en la que cada dispositivo está hecho para que dure apenas un mes más que la garantía, es bueno alargar un poco la vida útil de los cacharros tecnológicos que utilizamos para que nuestra vida sea más sencilla (o no, según se mire).

Que paséis una buena semana. Además, ¡esta semana hay puente!, así que en tres días ya estamos de nuevo de fin de semana.

¡Ubuntu desconectado!

Previously on blog...

Ya os conté la semana pasada mi visita a la capital. Fue un fin de semana de lo más intenso, sin un momento de pausa. Este fin de semana, en el pueblo, también ha sido intenso, y marcadamente Ubuntiano.

Lo más llamativo es que me he enterado de que Ubuntu ha sido desconectado:

El sorprendente rótulo lo he descubierto en una pequeña tienda de ropa joven que hay enfrente del colegio en el que estudié parvulitos (hay que reivindicar esta palabra, que va a desaparecer de nuestro vocabulario).

Es bastante irreverente ver el logotipo de la distribución Ubuntu en una tienda de ropa que además tiene ese nombre tan fuera de onda, Desconectado. Según la Wikipedia, Ubuntu es una regla ética africana que simboliza la lealtad (y por tanto la unión) entre la gente, y que significa algo así como Una persona se hace humana a través de las otras personas. Me parece, por tanto, muy poco afortunado tanto el nombre elegido para una tienda de moda como el logotipo, que simboliza justo lo contrario de lo que se quiere indicar.

Aparte de esto, el viernes y el sábado he estado probando la nueva versión de Ubuntu, la 8.04 TLS RC, Hardy Heron (vaya mezcla explosiva de números, siglas y alias). La he montado en un portátil para mi hermana y va razonablemente bien. Todavía les queda pulir algo (faltan las traducciones de algunas aplicaciones), pero va a ser una distribución muy buena. La seguiré recomendando para los usuarios que quieran iniciarse en el software libre (para los avanzados, la mejor opción es Debian GNU/Linux, sin duda).

Os dejo para terminar otro retrato de uno de los artículos de la tienda, en el que se puede apreciar la etiqueta con el logotipo.

Pasad una buena semana y hasta la próxima edición.

Finde en Madrid

Previously on blog...

Ya sabéis de mi que me afeito cuando acabo un proyecto o cuando termino una etapa. Este fin de semana tampoco me he afeitado, pero es porque ha sido un fin de semana frenético en Madrid.

La excusa perfecta fue la visita a mi hermana, que lleva ya medio año trabajando allí. Y en cuanto acabamos el viernes del instituto cogimos el coche y en unas horas y tras perdernos un par de veces a pesar del TomTom (o por su culpa), acabamos frente al portal donde vive la Ana.

Y empezó el espectáculo. En un rato habíamos cenado y estábamos saliendo para Gran Vía para ver Hoy no me puedo levantar, el musical con las canciones de Mecano. Duró cuatro horas, pero estuvo genial. El tiempo se nos pasó volando y nos entretuvimos mucho, porque eso de saberse las canciones hace el espectáculo mucho más ameno.

Al día siguiente, nos fuimos al IKEA de San Sebastián de los Reyes y luego al Centro Comercial Plaza Norte 2 o algo así, una obra faraónica, por cierto. Un breve descanso para el café y rumbo al centro, para echar un paseo nocturno por la plaza mayor, la puerta del Sol y algunas de las calles más típicas.

El domingo nos levantamos temprano y nos fuimos al rastro, para luego acabar por la zona de los Austrias. Como estuve un poco artista, me puse hacer fotos de perspectiva imposible. Y como muestra, os dejo un botón:

Y luego, unas horas de coche y ya estábamos en casa. Siento no haber escrito antes, pero la vuelta al tajo ha sido frenética.

Como diría Barney Stinson, ha sido un fin de semana legendario.

Pasadlo bien y hasta la próxima.

Afeitado

Previously on blog...

La semana pasada contaba que tenía gran cantidad de temas para contar en el blog. Contar lo que pienso de ciertos temas es una forma de darme a conocer. Algo muy característico que me pasa es que suelo dejarme barba cada cierto tiempo y, casi con la misma facilidad que me dejo barba, me afeito. Todo parece indicar que responde a un comportamiento arbitrario ... pero no. Normalmente empiezo a dejarme barba cuando me va escaseando el tiempo libre y el afeitado es como una señal de liberación, de relajarme mientras me afeito delante del espejo.

El último período de barba ha coincidido con la segunda parte del master de software libre que he estado impartiendo en la Universidad de Extremadura. Mis intervenciones han sido dentro de la rama Desarrollo, en la que me he encargado de los módulos Gestión de proyectos y Desarrollo de aplicaciones Desktop.

No quiero aburriros con temas técnicos, así que mejor os contaré qué tal me ha ido. En primer lugar, me hizo mucha ilusión que Roberto (compañero de trabajo en Cáceres y coordinador del master) pensara en mi para ayudarle en esta aventura. Luego, ha supuesto mucho más trabajo del que me esperaba. A pesar de que los temas de los que he tenido que hablar los domino mucho, el trabajo de prepararlos, secuenciarlos, documentarlos y exponerlos ha sido enorme. Tan grande que éste es el primer fin de semana tranquilo que recuerdo desde aproximadamente el mes de octubre.

El resultado final, no obstante, ha sido muy gratificante. La experiencia de cambiar los aires de las aulas de Bachillerato por un curso tan especializado en la Universidad es muy positiva y el martes, el último día, cuando acabé, sentí un poco de nostalgia, normal por otra parte, cuando termina algo que te gusta.

Ahora que ha pasado, toca un poco de descanso y luego, a pensar en nuevos proyectos.

Fin del año sabático

Hola. ¿Hay alguien ahí?

Tras un año de retiro voluntario, aquí me tenéis para seguiros contando cómo va todo. No quiero repetirme como al principio de cada blog que escribo, así que sólo contaré la novedad de esta edición. Cada entrada nueva que haga estará conectada con la anterior. Por eso, cada nueva entrada empezará con un bonito, tópico y predecible "Previously on superiodico.net ...".

Lo que sí es cierto es que esta vez tengo cantidad de temas: este año va a ser de lo más movido, así que me leeréis hablar de boda y casa principalmente, aunque tampoco descuidaré la educación ni el software libre. Os lo iré contando a pequeñas dosis para no saturaros.

Muchas gracias por visitarme y hasta el próximo capítulo.

Distribuir contenido