Nokia 6600, un móvil que hasta sirve para telefonear

Autor: Juan Manuel García Molina
Fecha: 1/12/2004 1:55:00 | Tema:: Crónicas


Azuaga, semana del 25 al 31 de octubre de 2004.

El mes de agosto decidí que quería cambiar de móvil. En septiembre estuve estudiando ofertas, y decidí que lo mejor era cambiar también de compañía telefónica. En octubre, tomada la decisión, realicé todos los trámites y me dispuse a enredar con el nuevo terminal.

Os cuento ahora, en caliente, las experiencias que he tenido con el Nokia 6600 que me he agenciado.

Prólogo
Todo se desencadenó porque en verano decidí cambiar el terminal del móvil. Casi tres añitos es bastante tiempo para un terminal de estas características, y la batería ya no era la de los primeros meses.

El mes de septiembre le dediqué algún que otro rato a estudiar ofertas, terminales, etc. Bien pudiera haber decidido hacerme de un terminal de pocas pretensiones que sirviera para hablar por teléfono, mandar y recibir mensajes y poco más ... pero también cabía la posibilidad de rascarse un poco el bolsillo y comprar un cacharro que abriera una vía de investigación con las últimas tendencias en la comunicación móvil.

La balanza se inclinó hacia esta última opción. No sería fiel a mi condición de enrea si no hubiese elegido ese tipo de terminal.
Nokia 6600
Nokia es la empresa de terminales de telefonía móvil que más me convence, luego la elección de la marca no supuso muchos quebraderos de cabeza.

Estaba en disquisiciones internas para decidir si le podría algún extra como máquina de retratar, cuando se presentó una tarde en mi casa el amigo Manuel P., que cual comercial me estuvo contando y mostrando las virtudes de su flamante móvil durante un buen rato.

En apenas un par de días, había decidido que el terminal que me comprara debería gobernarlo el sistema operativo Symbian y debería tener comunicación por Bluetooth. Visto cómo estaba el mercado, la mejor opción era el Nokia 6600, así que fui a por él y me lo truje.


La odisea

No sólo iba a cambiar de terminal, sino también de compañía de teléfonos. Como bien dice un compañero de trabajo, «en la telefonía móvil lo que se premia es la infidelidad».

Como me suele ocurrir siempre que voy a hacer unas diligencias de este tipo, los plazos estipulados no se cumplieron. Normalmente, el paso de una compañía telefónica a otra suele tardar unos 20 días, pero en mi caso la historia llegó hasta los 35.

Un consumo de fuerzas inútil en llamadas y visitas al distribuidor local de la compañía, que no conseguía darme una respuesta convincente. Suerte que la compañía telefónica actuó con más rapidez, porque si no hubieran perdido un cliente. De todas formas, ni haré publicidad de la compañía de telefonía móvil ni someteré al escarnio público al distribuidor local.


Cómo funciona

El comportamiento como teléfono es bastante decente. Además de lo que se espera de un teléfono de esta época, tiene bastantes funciones que agradece un enrea, como poder poner un pequeño retrato de la persona que te llama.

Una de las cosas fundamentales es que se le pueden instalar aplicaciones. Uno de los primeros programas que instalé fue Frozen Bubble, un clásico que no puede faltar.

Os pongo un enlace a un artículo interesante que tiene una breve reseña de programas interesantes. Y así de paso recordáis un poco el inglés, que a algunos se os está oxidando.


Qué enreos he hecho

Básicamente han sido 2, y los dos con Bluetooth: comunicar el teléfono con el PC y conectar el móvil a Internet con la ADSL de casa.

Para ambas dos tareas he utilizado un dispositivo Bluetooth USB para el PC (que si no recuerdo mal me costó 25 €).

Para el primero (transferir archivos del PC al teléfono y viceversa) he usado KDE Bluetooth. Es bastante sencillo de utilizar.

El segundo me ha costado bastante más tiempo, ya que hasta hace un par de días no me he puesto a intentarlo. La referencia inicial la he obtenido en este URL. La idea es sencilla: se prepara el PC para que acepte conexiones tipo módem, se configura una conexión de este tipo en el móvil y se instala un programa en el móvil (Gnubox) para que haga de intermediario entre ambos. En la noticia de Linuca tenéis el enlace con la descripción del proceso. Sí os diré que la materialización de la idea tiene su punto de complicación.


Impresiones finales

Para terminar, diré que el móvil está a las alturas de las expectativas que tenía de él.

Aún hay alguna cosa que tengo pendiente, como sincronizar la libreta de direcciones, la agenda y la lista de tareas pendientes. Pero aquí he de entonar el mea culpa puesto que aún no le he dedicado tiempo a la investigación preliminar.

Esto es poco más o menos lo que tenía que contaros. Posiblemente dentro de un rato me conecte desde el móvil y deje un comentario como constancia de la efectividad del asunto.


Gracias por la atención prestada y hasta la próxima.

Licencia de Creative Commons

Esta obra está bajo una licencia Atribución de Creative Commons. Para ver una copia de esta licencia, visite http://creativecommons.org/licenses/by/2.0/es/ o envíe una carta a Creative Commons, 559 Nathan Abbott Way, Stanford, California 94305, USA.


Este artículo proviene de superiodico.net
http://www.superiodico.net/xoops0305

La dirección del artículo es:
http://www.superiodico.net/xoops0305/article.php?storyid=34